Una gitana leyó su mano y le afirmó que moriría en un accidente de trabajo.
Al día siguiente renunció a trabajar el resto de su vida y por eso, desde entonces le apodan el inmortal.
lunes 13 de octubre de 2008
domingo 12 de octubre de 2008
PARA LA HERMANA INFANTE...
..y eso solo porque me di la vuelta por mi abandonado blog. El caso es que según mi querida hermana infante Monika, tengo que escribir las cosas que me hacen completamente feliz (las cuales pa lo amargosa que soy, no son muchas así que no debe de ser tan difícil formar parte de la cadena).
Tons la idea es poner a 6 blogers, lo cual voy a omitir, porque fuera de Monika creo que nadie me lee.
Veamos...
Las cosas que me hacen completamente feliz (dos puntos)
Uno (punto y guión)...mmmm...mmm...que me feliciten en mi cumpleaños.
Dos (punto y guión) meterme a la cama, taparme completamente con las cobijas y cerrar los ojos...se siente como flotar en el agua...but not quite.
Tres (punto y guión) flotar en el agua...y nadar...y chapotear...y lo que sea en el agua...bañarme, ducharme, lavar platos incluso....
...no, borro eso de lavar platos...eso se siente a obligación y las obligaciones no me hacen completamente feliz...
sigo...
Cuatro (punto y guión) tomar vino tinto y coca light....elixir celestial.
Cinco (punto y guión) comar elixir celestial con mis amigos y debrayar...o mejor dicho, emborracharnos
Seis (punto y guión) que mi mamá me abrace.
Siete (punto y guión) ver que alguna de las personas con las que trabajo se siente o está mejor.
Ocho (punto y guión) ser la persona que he llegado a ser hasta ahora, aunque nunca esté conforme con lo que soy...si, se oye absurdo y contradictorio pero para mí eso es la felicidad....no juzguen.
Nueve (punto y guión)...mmmm....mmmmm....soñar algo lindo y despertar de buen humor por un simple sueño.
Diez (punto y guión) cantar como cronopio....definitivamente...
Once (punto y guión) cantar como cronopio en la regadera o en algun lugar con agua después de levantarme de buen humor por haber tenido un sueño lindo o mientras me emborracho con amigos con vino y coca light...
Doce (punto y guión) viajar.
Y ya...creo...si encuentro más cosas que me hagan feliz, entonces me estaré volviendo una optimista y eso va en contra de mi corriente filosofica.
Me voy, quien guste participar de esta felicidad escribiendo la suya, bienvenidos, será un placer leer.
Tons la idea es poner a 6 blogers, lo cual voy a omitir, porque fuera de Monika creo que nadie me lee.
Veamos...
Las cosas que me hacen completamente feliz (dos puntos)
Uno (punto y guión)...mmmm...mmm...que me feliciten en mi cumpleaños.
Dos (punto y guión) meterme a la cama, taparme completamente con las cobijas y cerrar los ojos...se siente como flotar en el agua...but not quite.
Tres (punto y guión) flotar en el agua...y nadar...y chapotear...y lo que sea en el agua...bañarme, ducharme, lavar platos incluso....
...no, borro eso de lavar platos...eso se siente a obligación y las obligaciones no me hacen completamente feliz...
sigo...
Cuatro (punto y guión) tomar vino tinto y coca light....elixir celestial.
Cinco (punto y guión) comar elixir celestial con mis amigos y debrayar...o mejor dicho, emborracharnos
Seis (punto y guión) que mi mamá me abrace.
Siete (punto y guión) ver que alguna de las personas con las que trabajo se siente o está mejor.
Ocho (punto y guión) ser la persona que he llegado a ser hasta ahora, aunque nunca esté conforme con lo que soy...si, se oye absurdo y contradictorio pero para mí eso es la felicidad....no juzguen.
Nueve (punto y guión)...mmmm....mmmmm....soñar algo lindo y despertar de buen humor por un simple sueño.
Diez (punto y guión) cantar como cronopio....definitivamente...
Once (punto y guión) cantar como cronopio en la regadera o en algun lugar con agua después de levantarme de buen humor por haber tenido un sueño lindo o mientras me emborracho con amigos con vino y coca light...
Doce (punto y guión) viajar.
Y ya...creo...si encuentro más cosas que me hagan feliz, entonces me estaré volviendo una optimista y eso va en contra de mi corriente filosofica.
Me voy, quien guste participar de esta felicidad escribiendo la suya, bienvenidos, será un placer leer.
viernes 18 de julio de 2008
JUGUEMOS A LA RAYUELA
Juguemos a que yo construyo mi historia contigo, y nos conocemos una noche y nos miramos y conversamos largas horas y pasan los días y las noches y yo esperando a que pases por acá, tú esperando a que pase por allá, que entienda tus pensamientos y tus experiencias. Y aquí, yo juego con los azares del destino, tirando montones de estrellas al cielo esperando que alguna constelación me de la señal de que vienes en camino. Por lo pronto, esta historia me suena así:
CAPITULO 6
“La técnica consistía en citarse vagamente en un barrio a cierta hora. Les gustaba desafiar al peligro de no encontrarse, de pasar el día solos, enfurruñados en un café o en un banco de la plaza, leyendo-un-libro-más…
De acuerdo en que en ese terreno no estarían nunca, se citaban por ahí y casi siempre se encontraban. Los encuentros eran a veces tan increíbles que Oliveira se planteaba una vez más el problema de las probabilidades y le daba vuelta por todos lados, desconfiadamente.
Así andaban, Punch y Judy, atrayéndose y rechazándose como hace falta si no se quiere que el amor termine en un cromo o en romanza sin palabras. Pero el amor, esa palabra…”
CAPITULO 93
“Pero el amor, esa palabra…
Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta que el corazón sea como una frutilla y…”
CAPITULO 6
“La técnica consistía en citarse vagamente en un barrio a cierta hora. Les gustaba desafiar al peligro de no encontrarse, de pasar el día solos, enfurruñados en un café o en un banco de la plaza, leyendo-un-libro-más…
De acuerdo en que en ese terreno no estarían nunca, se citaban por ahí y casi siempre se encontraban. Los encuentros eran a veces tan increíbles que Oliveira se planteaba una vez más el problema de las probabilidades y le daba vuelta por todos lados, desconfiadamente.
Así andaban, Punch y Judy, atrayéndose y rechazándose como hace falta si no se quiere que el amor termine en un cromo o en romanza sin palabras. Pero el amor, esa palabra…”
CAPITULO 93
“Pero el amor, esa palabra…
Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta que el corazón sea como una frutilla y…”
miércoles 16 de julio de 2008
jueves 10 de julio de 2008
HOMENAJE DE ALMAS GEMELAS
Alguna vez cuando hacia los grupos de lectura filosófica (que no tuvieron nada de éxito, por cierto) sugerí la dinámica de que todos trajeran un texto que los describiera. Algo escrito por alguien más que pareciera que estaba escrito exactamente para uno.
El señor Matuk trajo un texto que me pareció exageradamente inteligente y acertado para describirlo, aparte que tiene esa interesante incompresión que siempre ha perseguido a mi mejor amigo casi como una sombra, que por épocas aleja a unos y atrae a otros seducidos por algo que parece misterio, pero que yo creo que es sólo el pensamiento genial.
"Esta es la malvada Diana de quinto...creo que fue mi primer amor platónico y tendría como 6 añitos o asi. Era muy guapa pero como comía ratas era una incomprendida y nadie la quería. La gente es muy superficial y se suele basar en estereotipos, en las habladurías y en lo que algún centurio ha establecido como "normal": son unos petardos todos. Con el paso del tiempo y las casualidades de la vida me volví a cruzar con otra Diana igual de mala (a mí antes me gustaban malas) pero no era lo mismo, esta última no tenía pistola, ni nave, ni quería conquistar el mundo con lo cual los sábados por la tarde era muy aburrida." Chica mala. Soma.
El señor Matuk trajo un texto que me pareció exageradamente inteligente y acertado para describirlo, aparte que tiene esa interesante incompresión que siempre ha perseguido a mi mejor amigo casi como una sombra, que por épocas aleja a unos y atrae a otros seducidos por algo que parece misterio, pero que yo creo que es sólo el pensamiento genial.
"Esta es la malvada Diana de quinto...creo que fue mi primer amor platónico y tendría como 6 añitos o asi. Era muy guapa pero como comía ratas era una incomprendida y nadie la quería. La gente es muy superficial y se suele basar en estereotipos, en las habladurías y en lo que algún centurio ha establecido como "normal": son unos petardos todos. Con el paso del tiempo y las casualidades de la vida me volví a cruzar con otra Diana igual de mala (a mí antes me gustaban malas) pero no era lo mismo, esta última no tenía pistola, ni nave, ni quería conquistar el mundo con lo cual los sábados por la tarde era muy aburrida." Chica mala. Soma.
domingo 22 de junio de 2008
PARTE 3
Todo se detuvo para ella cuando la puerta se abrió por millonésima vez esa tarde. Entonces no sintió más que su propia sangre congelada, y el desesperado bombear de su pecho que amenazaba seriamente con explotar, presa de una desconcertante mezcla júbilo y cólera.
Cincuenta y nueve días habían pasado desde que se había interrumpido la sublime rutina del café expreso, el cenicero, el intercambio de ideas respecto al tema de turno, el incandescente juego de miradas y el camuflado roce de piel con piel cuando ella retiraba el platillo con el dinero de la cuenta.
Él se sentó en el lugar de costumbre, encendió un cigarro y esperó. Pasaron tres minutos, cuarenta y dos segundos y seis centésimas antes que ella lograra recuperar el movimiento y avanzar hacia la mesita del rincón, para pronunciar las palabras que esperaban salir de su boca hacía ya una eternidad.
-¿Va a ser lo de siempre?- dijo intentando mantenerse infranqueable.
- Hoy me serviría una sonrisa, pero si no quedan…que sea un submarino, bonita.
Su rostro la traicionó con un rubor fulminante que escondió dando media vuelta para ir en busca del tazón de leche caliente, mientras se reprochaba a cada paso que daba por haber caído, nuevamente, en un estado de absurda felicidad. Él la recorrió con la vista y se deleitó observando su espalda y el bailecito de sus caderas al caminar. Sólo entonces notó un fuerte hormigueo en el meñique de su mano izquierda; ese dedo que, no sabía por qué razón, había dejado sentir por completo hacía un par de meses.
Marcela Alarcón Ortúzar
Cincuenta y nueve días habían pasado desde que se había interrumpido la sublime rutina del café expreso, el cenicero, el intercambio de ideas respecto al tema de turno, el incandescente juego de miradas y el camuflado roce de piel con piel cuando ella retiraba el platillo con el dinero de la cuenta.
Él se sentó en el lugar de costumbre, encendió un cigarro y esperó. Pasaron tres minutos, cuarenta y dos segundos y seis centésimas antes que ella lograra recuperar el movimiento y avanzar hacia la mesita del rincón, para pronunciar las palabras que esperaban salir de su boca hacía ya una eternidad.
-¿Va a ser lo de siempre?- dijo intentando mantenerse infranqueable.
- Hoy me serviría una sonrisa, pero si no quedan…que sea un submarino, bonita.
Su rostro la traicionó con un rubor fulminante que escondió dando media vuelta para ir en busca del tazón de leche caliente, mientras se reprochaba a cada paso que daba por haber caído, nuevamente, en un estado de absurda felicidad. Él la recorrió con la vista y se deleitó observando su espalda y el bailecito de sus caderas al caminar. Sólo entonces notó un fuerte hormigueo en el meñique de su mano izquierda; ese dedo que, no sabía por qué razón, había dejado sentir por completo hacía un par de meses.
Marcela Alarcón Ortúzar
PARTE 2
“Alguna vez, en su adolescencia, escuchó decir: -Si la primera estrella que ves en el cielo está titilando, es porque la persona que quieres está pensando en tí -. A esas alturas de su vida, ya no debía haber cabida para tal tipo de supersticiones infantiles. Era hora de aceptar la realidad de manera adulta, tal como se le estaba mostrando con el correr de los días.
Ya estaba anocheciendo cuando terminó su turno. Se puso el abrigo y tomó su bolso. Se despidió de todos y salió del café. Aunque trató de resistir a la tentación, dirigió su rostro al cielo esperando ingenua y crédula como era, aquella señal que la salvara de sus tortuosos pensamientos, al menos por esa noche. Pero no logró ver nada. Las nubes lo cubrían todo, y en vez de contemplar el presagio de su anhelada dicha, una gota de lluvia se azotó contra su ojo izquierdo.”
Marcela Alarcón Ortúzar
Ya estaba anocheciendo cuando terminó su turno. Se puso el abrigo y tomó su bolso. Se despidió de todos y salió del café. Aunque trató de resistir a la tentación, dirigió su rostro al cielo esperando ingenua y crédula como era, aquella señal que la salvara de sus tortuosos pensamientos, al menos por esa noche. Pero no logró ver nada. Las nubes lo cubrían todo, y en vez de contemplar el presagio de su anhelada dicha, una gota de lluvia se azotó contra su ojo izquierdo.”
Marcela Alarcón Ortúzar
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